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Servidores, redes e infraestructura

La infraestructura que nadie nota cuando está bien hecha

Servidores, almacenamiento, red local, WiFi y conexión entre sedes. Es la capa que sólo aparece en las reuniones cuando falla, y la que decide si el resto de la empresa puede trabajar. Diseñamos a partir del requisito real —usuarios, aplicaciones, volumen de datos, horarios— y no al revés, comprando hardware primero y averiguando después para qué servía.

  • Windows Server, Linux y macOS con el mismo nivel de solvencia
  • WiFi diseñado con cobertura y roaming, no con más puntos de acceso
  • Multi-sede con VPN site-to-site y SD-WAN
Errores que salen caros

Cómo se estropea una infraestructura

Rara vez por un fallo espectacular. Casi siempre por decisiones razonables tomadas en el orden equivocado.

Comprar el hardware antes de saber el requisito

Un servidor elegido por presupuesto disponible en lugar de por carga de trabajo acaba sobrando por un lado y quedándose corto por otro: mucha CPU y poco disco, o discos rápidos donde el cuello de botella estaba en la red.

Resolver el WiFi añadiendo antenas

Si las llamadas se cortan al cambiar de sala, el problema no suele ser la cobertura sino la superposición de canales y un roaming mal configurado. Poner más puntos de acceso sobre un diseño malo empeora la interferencia.

Migrar todo a la nube sin mirar el dato

La nube resuelve muchos problemas y crea otros. Con proyectos de vídeo o archivos muy pesados de acceso diario, trabajar contra la nube puede ser más lento y más caro que un almacenamiento local bien montado y replicado fuera.

Una red plana que ha ido creciendo

Todo en la misma VLAN: ordenadores, invitados, impresoras, cámaras y control de accesos. Funciona hasta que un dispositivo comprometido tiene acceso directo a los servidores y no hay forma de acotar el problema.

Qué hacemos

Diseño, implantación y mantenimiento

Desde el armario de comunicaciones hasta la identidad en la nube. La infraestructura es una sola cosa y funciona o falla como conjunto.

Servidores y virtualización

Windows Server, Linux, Directorio Activo, Exchange Server y servidores de archivos, sobre hipervisor para poder mover, clonar y restaurar sin depender de una máquina concreta. Con dimensionado justificado y camino de crecimiento previsto.

Redes locales y segmentación

Electrónica de red gestionable, VLAN por función, calidad de servicio para voz y vídeo, y cableado estructurado revisado. Segmentar es la medida de seguridad con mejor relación entre coste y efecto.

WiFi corporativo

Diseño con estudio de cobertura, plan de canales y potencias, roaming entre puntos de acceso para que las videollamadas no se corten, red de invitados aislada y autenticación por usuario en lugar de una contraseña compartida por toda la oficina.

Multi-sede, VPN y SD-WAN

Enlace site-to-site entre oficinas, acceso remoto para el equipo y SD-WAN cuando hay varias líneas y hace falta priorizar tráfico o mantener el servicio si una cae. Con direccionamiento planificado, no improvisado sede a sede.

Híbrido con Microsoft 365 y Azure

Identidad sincronizada con Entra ID, gestión de equipos con Intune y servicios en Azure conviviendo con lo que sigue en local. La mayoría de empresas no están ni en la nube pura ni en local puro, y el diseño tiene que asumirlo.

Monitorización y documentación

Vigilancia de disponibilidad, capacidad, temperatura y estado de discos, con avisos antes de que el usuario lo note. Y un inventario y un esquema de red actualizados: sin documentación, cada intervención empieza por reconstruir lo que ya se sabía.

Cómo abordamos un proyecto

Primero el requisito, luego el presupuesto

Cuatro fases para que la inversión se decida con datos y para que el resultado se pueda mantener después.

Auditoría

Revisamos lo que hay: servidores, licencias, red, cableado, cobertura WiFi, líneas contratadas y puntos únicos de fallo. Medimos uso real de CPU, memoria, disco y ancho de banda antes de proponer nada.

Diseño y dimensionado

Propuesta con el porqué de cada elemento, alternativas con su coste y una previsión de crecimiento a tres años. Aquí es donde decidimos honestamente qué va a la nube, qué se queda en local y qué se retira.

Implantación y migración

Ejecución por fases con ventanas acordadas, plan de vuelta atrás y convivencia temporal entre lo viejo y lo nuevo. La migración de datos y permisos se prueba antes con un grupo reducido.

Operación

Monitorización activa, actualizaciones planificadas, revisión de capacidad y una reunión periódica para decidir qué toca el año que viene en lugar de reaccionar cuando algo se rompe.

Cómo trabajamos la infraestructura

Son compromisos de método, no promesas comerciales: forman parte de cómo trabajamos en todos los proyectos.

Hablemos de tu caso
  • Dimensionado justificado con medidas reales, no con la hoja de producto del fabricante
  • Esquema de red, direccionamiento e inventario documentados y entregados al cliente
  • Segmentación por VLAN y red de invitados aislada como estándar, no como extra
  • Redundancia donde compensa y explicación clara de dónde queda un punto único de fallo
  • Monitorización con avisos y revisión periódica de capacidad
  • Ventanas de intervención acordadas y plan de vuelta atrás en cada cambio relevante

Tecnologías con las que trabajamos

  • Windows Server
  • Directorio Activo
  • Exchange Server
  • Linux
  • Proxmox
  • VMware
  • Hyper-V
  • Microsoft 365
  • Entra ID
  • Intune
  • Azure
  • Google Workspace
  • Ubiquiti
  • MikroTik
  • Fortinet
  • VPN IPsec y WireGuard
  • SD-WAN
  • VLAN
  • NAS y cabinas
  • macOS

Preguntas frecuentes

¿Tiene sentido todavía tener un servidor propio?

Sí, en escenarios concretos. Cuando hay volúmenes grandes de archivos de acceso diario —vídeo, proyectos de diseño, CAD, imagen médica—, la red local sigue siendo mucho más rápida y mucho más barata que trabajar contra la nube. Lo mismo ocurre con aplicaciones de negocio antiguas que no tienen versión SaaS y con requisitos de que el dato no salga de las instalaciones.

Fuera de eso, el correo, la ofimática y la colaboración están mejor en la nube: menos mantenimiento, mejor acceso remoto y sin ciclo de renovación de hardware. Lo habitual y sensato es un modelo híbrido, decidido servicio a servicio y no como postura general.

Tenemos mal el WiFi. ¿No basta con poner más puntos de acceso?

Casi nunca. En una oficina la banda de 2,4 GHz sólo tiene tres canales que no se solapan, así que añadir equipos suele aumentar la interferencia y empeorar el rendimiento. Los síntomas típicos —llamadas que se cortan al andar, portátiles que se quedan enganchados a un punto lejano— son problemas de roaming y de potencias mal ajustadas, no de falta de antenas. El orden correcto es medir la cobertura real, ajustar el plan de canales y potencias, y sólo entonces decidir si falta hardware y dónde.

¿Qué necesitamos para conectar dos oficinas?

Depende de para qué. Si sólo hay que compartir acceso a servicios internos y a un servidor de ficheros, una VPN site-to-site entre los cortafuegos de ambas sedes es suficiente y es lo más habitual. Si hay tráfico crítico, varias líneas o sedes que no pueden quedarse sin servicio, entramos en SD-WAN, que permite priorizar tráfico y conmutar de línea automáticamente. Lo que hay que planificar sí o sí es el direccionamiento: dos sedes montadas por separado con el mismo rango de red obligan a rehacer una de las dos.

¿Cuándo hay que renovar un servidor?

La señal no es la edad, sino la combinación de tres cosas: que el fabricante haya dejado de dar soporte al sistema operativo, que el rendimiento medido esté ya al límite en horas punta y que el coste de mantener la garantía se acerque al de renovar. Un servidor virtualizado da más margen, porque las máquinas se pueden mover a hardware nuevo sin reinstalar nada. Renovar por sistema cada cierto número de años es tan caro como estirar hasta la avería.

¿Podéis trabajar con nuestro proveedor de red o de telefonía actual?

Sí, y es lo normal. Coordinamos con el operador de las líneas, con el proveedor de telefonía o con el fabricante del software de negocio. Lo que pedimos es claridad sobre quién es responsable de qué punto, porque los problemas de red que más se alargan son los que caen justo en la frontera entre dos proveedores y nadie asume.

¿Hacéis también el cableado?

Sí, coordinamos y supervisamos la instalación de cableado estructurado, el armario de comunicaciones y la certificación de los enlaces. Es una parte que se descuida mucho: un cableado antiguo o mal etiquetado limita la velocidad real de toda la red y convierte cualquier avería en una tarde de trabajo buscando qué latiguillo va a dónde.

¿Vuestra infraestructura aguanta lo que viene?

Auditamos servidores, red y WiFi, medimos el uso real y os decimos qué hay que tocar ahora, qué puede esperar y qué sobra. Sin comprar nada antes de saber para qué.

  • Respondemos en menos de 24 horas laborables
  • Presencial en Barcelona, Castelldefels y el Baix Llobregat; remoto en toda España

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